Las aportaciones de la mascarilla a tu melena son diversas y también muy importantes para tu bienestar capilar. ¡Podemos nombrar las siguientes ventajas!
- Hidrata profundamente.
- Aporta suavidad, desenreda y facilita el manejo.
- Brinda elasticidad a la hebra de pelo.
- Restaura la cutícula del cabello.
- Controla y define los rizos.
- Estimula el crecimiento del pelo
Típicos errores en la aplicación de la mascarilla
- Dejar la mascarilla dentro de la ducha – la humedad de la ducha estropea el producto.
- Coger el producto con las manos – se debe utilizar una espátula o algún objeto plástico.
- Aplicar la mascarilla después, o en lugar del acondicionador – se debe utilizarla antes del acondiconador pues posee un ph más alto.
- Aplicar la mascarilla hasta la raiz del cabello – solo se debe aplicarla a lo largo de los mechones.
- En el momento de aplicarla, hazlo cogiendo mechón por mechón e intenta que empape cada pelo, para esto último puedes ayudarte con un peine de púas – esta es una parte importante para un resultado efectivo.
- No exceda el tiempo recomendado – dejar por más tiempo el producto no mejora el resultado.
Consejos prácticos
- Elija un dia de la semana para nutrir e hidratar tu pelo
- Lave 2 veces el cabello con champú
- El cabello debe estar sin exceso de água para la aplicación de la mascarilla – utilize una toalla para absorber el exceso.
- La cantidad del producto dependerá de las caracteristicas del cabello, teniendo en cuenta que un cabello mediano necesita de poco más del equivalente a una moneda de 2 euros en la palma de la mano.
- ¡No seas perezosa! Es muy importante coger mechón a mechón, sin exagerar en la cantidad de pelos.
- Empape y masajee bien cada mechón hasta sentir alguna diferencia en la emoliencia de tu cabello.
- Las puntas del cabello son la parte más seca, por lo tanto, no recojas el pelo para arriba. manténgalo para abajo para que los aceites del producto bajen hasta las puntas.
- Si quieres potenciar su efecto, puedes aplicarte un poco de calor, para ello puedes usar un gorro de ducha o una toalla empapada con agua caliente.
- Retire todo el producto con agua templada o fria.
- Aplique el acondicionador como de costumbre
- Para terminar, retire todos los restos del producto lavando el pelo con abundante agua (preferentemente templada) y finalize con agua fría por unos 30 segundos. esto último permitirá cerrar la cutícula del pelo, estimular los capilares y favorecer la microcirculación sanguínea del cuero cabelludo.
